Algunos mitos de las dietas

Los milagros no existen

Cuando uno desea adelgazar, busca dietas milagro que rápidamente le resuelvan el problema. Sin embargo, los milagros no existen, pero sí algunos mitos de las dietas.

A menudo no suele preocuparle que estén incorrectamente equilibradas o que provoquen graves alteraciones en el organismo; lo importante es bajar los quilos deseados en el menor plazo de tiempo posible.

Esto constituye un error y supone un grave peligro. Debes consultar todas tus dudas a tu médico y no preparar una dieta excluyente en función de lo que hayas oído comentar a tus amigos.

¿Alimentos prohibidos?

También resulta incongruente la etiqueta que le hemos puesto a ciertos alimentos eliminados de los menús de quienes desean perder peso.

Aumentar el ejercicio, reducir la ingesta calórica y comer varias veces al día resulta imprescindible para reducir esos quilos de más, pero no todos los alimentos catalogados como engordantes lo son realmente.

Veamos algunos ejemplos.

Mitos de las dietas: hay alimentos prohibidos

El pan

El pan no engorda porque no contiene lípidos.

Además, es rico en carbohidratos, proteínas, vitaminas, ácido fólico, calcio, magnesio, fósforo, yodo, hierro y zinc, fundamentales para el organismo.

Un bocadillo de pan integral con vegetales reduce la sensación de apetito

Mitos de las dietas: el pan engorda

Bocatas

Puedes tomar bocadillos integrales con vegetales (lechuga, tomate, cebolla…), pues aumentan la sensación de saciedad.

Mitos de las dietas: las grasas son malas
Mitos de las dietas: el aceite engorda

Las grasas

No todas las grasas son malas: las insaturadas del aceite de oliva, por ejemplo, reducen el colesterol, y los ácidos Omega-3 del arenque y la caballa disminuyen la presión arterial y los problemas coronarios.

Las legumbres

Las legumbres aportan proteínas de origen vegetal, contienen grasas insaturadas en cantidades pequeñas, fibra, vitaminas (sobre todo ácido fólico), potasio, hierro, calcio e hidratos de carbono de absorción lenta que mantienen el índice glucémico.

Por ejemplo, la soja se puede tomar de mil formas distintas: los brotes en ensalada, la leche en salsas y postres, el tofu como aperitivo, los granos cocidos, etc.

Mitos de las dietas: las legumbres engordan
Plato de tofu

Plátano

El plátano (fruta eliminada del régimen por ser de las más calóricas) es saciante y muy rico en minerales.

Contiene altas concentraciones de potasio, imprescindible para el organismo y que evita los calambres musculares.

Cerveza

La cerveza no engorda tanto como crees y tiene una composición muy interesante nutricionalmente; eso sí, el aperitivo tendrás que tomarlo sin patatas fritas o similares.

Salsas

Las salsas más ligeras son las caseras porque puedes controlar los ingredientes, sustituyendo los más calóricos por otros alternativos.

En cualquier caso, no las consumas habitualmente.

Refrescos

Los refrescos azucarados y los zumos industriales son muy calóricos. De hecho, engordan más que los caramelos.

Si quieres tomarlos de vez en cuando mézclalos con agua para beber menos cantidad.

Bollería

Ni siquiera tienes que renunciar a la bollería, pues muchas panaderías la venden elaborada con harinas integrales, lo que te permite comerlas… sin abusar.

La pasta

La pasta no engorda; las salsas sí. No hace falta comer siempre pasta integral; preocúpate de acompañarla con pocas grasas.

Adelgazar de forma localizada

Cuando lo que necesites sea adelgazar de forma localizada para eliminar grasa acumulada en ciertas partes del cuerpo tendrás que recurrir a tratamientos específicos.

Lo más frecuente y preocupante es la celulitis, que debe de ser atacada desde el interior usando principios activos que lleguen a las capas más profundas de la piel.

Puedes recurrir a infusiones para reducir (ricas en calcio y extracto de té verde) y remodelar (ricas en glucosamina marina y extracto de corteza de pino).

Para reducir caderas y muslos se usa citrus aurantium, que aumenta el gasto calórico y es quema-grasa, así como cacao ingerido o aplicado en la piel en forma de masaje por sus propiedades antioxidantes, suavizantes y anticelulíticas.

La importancia de los minerales

Debe destacarse la importancia del aporte de minerales a la dieta habitual, pues son fundamentales para el buen funcionamiento del organismo. Ayudan a mantener el equilibrio orgánico y favorecen la absorción de otros nutrientes.

Cuando hacemos una dieta estricta, la ingesta de minerales se reduce inadecuadamente, lo que resulta nocivo para la salud. Entre otros, destaca el calcio, imprescindible para los huesos; el potasio y el fósforo, que intervienen en la reducción de la ansiedad por comer menos y el sodio fosfórico que regula la acidez del cuerpo, es depurativo y emulsionante de grasas.

Carmen Reija

Carmen Reija
Farmacéutica y
divulgadora sanitaria

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