Long Covid-19: Una definición por pulir.

Long Covid-19: Una definición por pulir.

Hace unos días y en plena sexta ola, la revista The Lancet Infectious Diseases(la de mayor impacto en lo que a enfermedades infecciosas se refiere) publicó la primera definición oficial de esta enfermedad- Long Covid-19- que afecta a un 16% de personas que sobrevivieron a la infección aguda de Covid-19.
Dicha definición, consensuada por un grupo de expertos/as internacionales liderados/as por Joan B. Soriano, epidemiólogo del Servicio de Neumología del Hospital Universitario La Princesa, determina la condición Post COVID-19 como aquella que afecta a individuos con antecedentes de infección probable o confirmada de Sars-Cov-2, generalmente tres meses después del inicio y cuyos síntomas duran al menos dos meses y no pueden explicarse con un diagnóstico alternativo.

Como dice Lorenzo Armenteros, coordinador de trabajo de Long Covid-19/Covid-19 persistente de la SEMG, «definir una enfermedad es darle una entidad propia» aunque esta definición consensuada esté «incompleta», contenga «generalidades» y palabras «ambiguas» que deberían «pulirse» próximamente para que los conceptos queden claros y las secuelas asociadas a ese término Post COVID-19 se diferencien de la Long Covid-19.

Definir una enfermedad es darle identidad propia

Long Covid-19: Una definición por pulir.

Como pacientes resilientes y optimistas celebramos que esta definición refleje que los diagnósticos se den a partir de los síntomas y no en función de los tests pues cabe recordar que en la primera ola brillaron por su ausencia.
Llevamos esperando que este punto sea tenido en cuenta muchísimo tiempo para que ninguna persona enferma de Long Covid-19 sea tratada como enferma de algo que no es Long Covid-19.

Este término, inventado por una investigadora y paciente italiana haciendo referencia a la larga duración de la enfermedad y al interminable sufrimiento de las/os enfermas/os es tan «viral» como el propio Sars-Cov-2 y sus múltiples variantes.
Personalmente, prefiero no usar la adaptación o traducción del término original por el de Covid-19 Persistente; menos ajustado a la fase prolongada de una enfermedad, Covid-19, que también tiene nomenclatura inglesa y cuya etiología-cada vez hay más evidencias- es ese SARS-CoV-2 que persiste.
Es fundamental diferenciar el virus de la enfermedad tanto como las personas infecto-contagiosas de las personas enfermas.
Quizás así se le habría dado su adecuado valor-y no otro- a las pruebas diagnósticas de las que disponemos para medir quién está enferma/o o no.
Por no decir, el uso indebido que del término español- Covid-19 Persistente- se hace a troche y moche para designar a quienes padecen secuelas tras una hospitalización.

Al margen de mi opinión y de mi elección semántica, ambos términos corresponden a esta Covid-19 prolongada a cuya infección aguda inicial sobrevivimos pero que ni hemos resuelto ni hemos superado.
Y, por este motivo, Post COVID-19 puede inducir e induce a la creencia de que las/os pacientes de Long Covid-19 nos hemos curado y no es así.

A punto de cambiar de año, toca brindar por que hemos llegado hasta aquí y por no perder la voluntad de cambiar el viento.
¡Por todas/os nosotras/os!

Isabelle Delez

Autora

Isabelle Delez

Periodista, Correctora ortotipográfica, traductora y Coach.

Licenciada en Ciencias Sociales y de la Información.

Técnica en Relaciones Públicas y Protocolo Social.

Experta en Coaching de vida.

idelez@ymail.com
belladelez@gmail.com
Getxo, Bizkaia

Carmen Reija

Carmen Reija
Farmacéutica y
divulgadora sanitaria

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