Los cuidados especiales a los niños en verano

Los cuidados especiales a los niños en verano

Los cuidados especiales a los niños en verano son imprescindibles. Los bebés y los niños presentan una mayor probabilidad de sufrir problemas asociados a las temperaturas elevadas y el exceso de calor ambiental del verano.

Pesan menos, su temperatura corporal se incrementa a mayor velocidad, se adaptan peor a las elevadas temperaturas y sudan menos que los adultos.

Se impone la necesidad de atenderles especialmente cuando hace calor.

Ante el aumento de temperatura, los menores sufren sus efectos de manera más fuerte. Es importante seguir las recomendaciones de los especialistas y consultar cualquier duda a su pediatra.

Cuidados especiales a los niños en verano

Entre las indicaciones centradas en la atención a los pequeños destacaría que es importante:

1-Mejorar las condiciones de la casa: cerrar las persianas para que no entre el sol, aislar los techos o mantener bajos los estores mejora la habitabilidad del recinto.
2-Mantener el ambiente fresco para jugar, dormir o realizar cualquier actividad, se recomienda elegir la habitación con menor temperatura de la casa.
3-Utilizar racionalmente el aire acondicionado. Ajustar la temperatura para evitar el calor, pero no para sentir frío.

7-Evitar el exceso de ropa y abrigo innecesarios. Utilizar ropa clara, amplia y de tejidos naturales como el algodón para evitar que el sudor prolifere.

8-Usar toallitas húmedas refrescantes, ducharlos o bañarlos varias veces al día si es necesario.
9-Evitar la exposición solar entre las 11 y 18 horas. Proteger su piel con un fotoprotector cuyo índice de protección solar sea superior a 25 y resistente al agua.

Reponerlo con frecuencia también es fundamental para mantener la necesaria protección.


Los bebés y los niños merecen disfrutar de un verano saludable

Los niños necesitan la atención de sus mayores

4-Evitar los cambios bruscos de temperatura pues los bebés y los niños pequeños se adaptan mal a ellos.
5-No permanecer en lugares cerrados y expuestos al sol sin climatización como automóviles, casetas o tiendas de campaña en los que la temperatura aumenta de manera exponencial e incontrolada.
6-No entrar en el coche aparcado al sol sin abrir puertas y ventanas y esperar a que baje la temperatura interior. La solución no es enchufar el aire acondicionado a plena potencia porque el ambiente interior resulta irrespirable y eso no lo resuelve.

Los adultos son responsables de la atención a los niños

10-Secarlos tras el baño pues el agua que permanece sobre su piel potencia la acción de los rayos solares.
11-Proteger su cabeza (viseras, gorras o sombreros de sus personajes preferidos son tus mejores aliados).
12-Cubrir sus ojos con unas gafas que cumplan todas las garantías sanitarias. Acude a tu óptica y que te asesoren.

13-Disfrutar de las sombras de la calle. Hacer el camino en zigzag puede evitar que padezcan una insolación, no lo dudes. Tampoco les permitas jugar en los columpios o correr con sus amigos bajo el sol.
14-Mantener la hidratación adecuada. En función de su edad y etapa de crecimiento, debes llevar agua a todas partes y que la beban siempre que quieran (o tú lo consideres necesario).

Los cuidados especiales a los niños en verano

Si a pesar de todos los cuidados el bebé o el niño presentan signos de deshidratación, insolación o golpe de calor sería recomendable:

situarle en un lugar fresco y ventilado, envolverle en una tela húmeda, darle agua o bebidas salinas a sorbitos si está consciente, si pierde el conocimiento colócalo de lado y si vomita o padece síntomas asociados solicita asistencia sanitaria.

Acude a su pediatra ante cualquier duda.

No te asustes ni le asustes

Carmen Reija

Carmen Reija
Farmacéutica y
divulgadora sanitaria

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